Las mujeres con mama tuberosa (también llamada mama tubular) experimentan emocionales: inseguridad, frustración, la sensación de “no sentirse a gusto en tu cuerpo”. Esta variante de forma está muy extendida y es médicamente tratable.
En la clínica BONITAS un especialista en Cirugía Plástica y Estética, se toma en serio tus deseos con empatía. Su objetivo: darte una forma de mama que sientas como coherente, femenina y que sobret odo se adapte a ti, ya sea con o sin implantes.
La deformidad de la mama tuberosa es una malformación congénita de la mama en la que la mama parece tubular, cónica, asimétrica o constreñida. A menudo, la base de la mama es muy estrecha, el polo inferior está subdesarrollado, el pezón está agrandado y abultado de forma llamativa.
Esta forma puede aparecer en un lado o en ambos, y no es un problema estético, sino una malformación mamaria de origen anatómico, que no se “cura sola”, sino que requiere una corrección quirúrgica específica.
Además del aspecto estético, el tratamiento de la mama tuberosa a menudo se centra en la autoestima, la imagen corporal y el deseo de sentirse finalmente naturalmente femenina, incluso en momentos íntimos o al mirarse en el espejo.
La elección del método depende de la expresión individual de la mama tuberosa. El cirujano plástico planifica cada intervención de forma personalizada e integral.
Técnicas posibles:
La corrección de la mama tuberosa es una intervención quirúrgicamente exigente que debe realizarse en manos expertas. En la clínica BONITAS, la seguridad y la estética son el objetivo principal.
Posibles riesgos:
Tiempo de curación: aprox. 4 semanas hasta la estabilización del resultado
Una mama tuberosa, también llamada mama tubular o mama constreñida, es una malformación congénita de la glándula mamaria. Las características típicas son una base mamaria estrecha, una base mamaria alta, areolas desproporcionadamente grandes y un curso colgante y tubular del tejido. La mama a menudo parece asimétrica y subdesarrollada: físicamente inofensiva, pero a menudo psicológicamente estresante.
Las características típicas incluyen: base mamaria estrecha, areolas muy prominentes, forma de mama caída a pesar del pequeño volumen y asimetrías. A menudo, la mama tuberosa se hace visible en la pubertad. El diagnóstico lo realiza un cirujano plástico experimentado, por ejemplo, mediante la clasificación según Grolleau (grado I–III) en función de la forma, la proyección y la base.
No necesariamente. En formas más leves, una técnica de estiramiento (p. ej., mastopexia periareolar) o una modelación/aumento de pecho con grasa propia puede ser suficiente. En casos más pronunciados, los implantes son útiles para reconstruir la forma y el volumen de forma armoniosa. En BONITAS, desarrollamos un plan de corrección individual para cada paciente, adaptado a la anatomía, la imagen deseada y la seguridad.
Nuestro método especializado de mama tuberosa con grasa propia permite una corrección suave de la forma de la mama mediante grasa corporal propia para un resultado natural y armonioso. Si tu mama tiene una forma tuberosa pronunciada, ¡ponte en contacto con nosotros!
El resultado suele ser permanente. Los implantes tienen hoy en día una larga vida útil (normalmente más de 10 años), un cambio solo es necesario si se desea o por necesidad médica. En el caso de los trasplantes de grasa propia, el tejido trasplantado se conserva de forma permanente, siempre que el peso se mantenga estable. La satisfacción a largo plazo también depende de la calidad y el cuidado de la piel.
Dependiendo de la técnica, se producen cicatrices finas, p. ej., alrededor de la areola (periareolar) o en el pliegue inframamario. En BONITAS, estos se colocan estéticamente y se suturan cuidadosamente. Con el cuidado adecuado y la protección UV, suelen desvanecerse bien y apenas se notan después de la curación. El efecto estético supera con creces a muchas pacientes.
Si estás pensando en someterte a un tratamiento médico estético, concierta tu cita de consulta para una evaluación honesta y adaptada a tus necesidades.