Haces deporte con regularidad, te alimentas de forma saludable y, sin embargo, tus piernas parecen deformes, se hinchan y se sienten pesadas? Entonces podría haber algo más que “predisposición” o “unos kilos de más”.
Muchas mujeres sufren durante años los síntomas típicos de un lipedema sin saber que se trata de una enfermedad médica, y no de un problema estético. En BONITAS en Núremberg, te ayudamos a reconocer los signos a tiempo, asegurar el diagnóstico e iniciar el tratamiento adecuado.
El lipedema es un trastorno crónico de la distribución de la grasa que afecta casi exclusivamente a las mujeres, generalmente por causas hormonales (por ejemplo, después de la pubertad, el embarazo o la menopausia). El tejido adiposo subcutáneo aumenta de forma simétrica en las piernas y/o los brazos, mientras que el tronco y la parte superior del cuerpo permanecen delgados.
A diferencia de un aumento de peso normal, estas acumulaciones de grasa no se pueden reducir con deporte o dieta; además, causan dolor por presión, sensación de tensión y estrés psicológico.
Los síntomas son evidentes, si se reconocen. Presta atención a los siguientes signos:
Importante: en la etapa inicial, la piel y el tejido aún se ven lisos, pero las molestias ya son perceptibles. Cuanto antes se reconozca, mejor se puede tratar.
Muchas mujeres reciben erróneamente el diagnóstico de “sobrepeso”. Sin embargo, el lipedema no es lo mismo que la obesidad:
El lipedema también se diferencia claramente del linfedema por otras características de hinchazón y por no ser unilateral.
El lipedema se desarrolla gradualmente, en tres estadios clínicamente diferenciables:
Actuar a tiempo puede frenar la progresión y prevenir consecuencias tardías.
Cuanto antes reconozcas los síntomas, más podrás influir. Porque: el lipedema no es curable, pero se puede tratar muy bien, sobre todo en las etapas iniciales.
Una terapia temprana puede:
BONITAS te acompaña de forma discreta, comprensiva y con los métodos más modernos.
En BONITAS en Núremberg no solo obtendrás un diagnóstico fundamentado, sino también una atención integral del más alto nivel:
Los primeros síntomas de un lipedema incluyen un aumento desproporcionado de grasa en las piernas o los brazos, sensación de tensión, sensibilidad a la presión y una mayor tendencia a los moretones, a menudo a pesar de un peso corporal normal. Muchas personas afectadas informan que las dietas no tienen ningún efecto en las áreas afectadas. Los primeros signos suelen aparecer en fases de cambio hormonal, como la pubertad o el embarazo.
Lo típico de un lipedema es el aumento simétrico de tejido adiposo doloroso y sensible a la presión, sobre todo en piernas, caderas y, a veces, brazos. Las manos y los pies no se ven afectados. Además, se producen sensaciones de tensión, formación rápida de hematomas y una fuerte reacción a la presión o el esfuerzo. El aspecto es claramente diferente del sobrepeso clásico.
El dolor en el lipedema afecta sobre todo a las zonas de grasa afectadas, normalmente muslos, parte inferior de las piernas y parte superior de los brazos. El dolor suele ser sordo, similar a la tensión o relacionado con la presión. Incluso los toques ligeros o el movimiento pueden ser desagradables. La percepción del dolor es independiente del aspecto externo y puede ser muy pronunciada incluso en las primeras fases.
Sin un tratamiento específico, un lipedema suele avanzar lenta pero constantemente, con molestias crecientes, aumento de tejido y limitaciones en la vida cotidiana. Las medidas tempranas, como el ejercicio específico, la compresión, el drenaje linfático o la liposucción, pueden ralentizar o detener significativamente la progresión. En BONITAS apostamos por estrategias individuales para cada fase de la enfermedad.
Sí, en aproximadamente el 30% de las personas afectadas, el lipedema también afecta a la parte superior de los brazos, generalmente además de las piernas. Lo típico son los depósitos de grasa dolorosos en la parte interior de los brazos, a menudo con sensación de tensión y mayor tendencia a los hematomas. En BONITAS es posible un tratamiento combinado de brazos y piernas, teniendo en cuenta criterios médicos y estéticos.
Si estás pensando en someterte a un tratamiento médico estético, concierta tu cita de consulta para una evaluación honesta y adaptada a tus necesidades.