1. ¿Qué es un lipedema en la zona de las rodillas?
El lipedema es un trastorno crónico de la distribución de la grasa que afecta de forma característica a las mujeres. Su rasgo distintivo es el acúmulo desproporcionado de tejido adiposo en piernas, brazos y, con frecuencia, también alrededor de las rodillas. En el caso de las rodillas, el lipedema no solo provoca cambios estéticos, sino que a menudo conlleva también molestias dolorosas al caminar o permanecer de pie.
2. Causas habituales de los acúmulos de grasa en la rodilla
Muchas personas afectadas sospechan en un primer momento que el origen de la «grasa en la rodilla» es un aumento de peso o la falta de ejercicio. En el lipedema, sin embargo, esto es un error de interpretación. No se trata de grasa normal, sino de tejido alterado de forma patológica. Los cambios hormonales (pubertad, embarazo, menopausia) se consideran desencadenantes frecuentes. Los factores genéticos también desempeñan un papel.
3. ¿Cómo se reconoce un lipedema en la cara interna de la rodilla?
Un signo central para reconocerlo es la hinchazón simétrica de la cara interna de las rodillas, que no se modifica de forma apreciable ni con el deporte ni con las dietas. Otros indicios son:
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Dolor a la presión o sensibilidad al tacto
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Sensación de tensión en las rodillas tras permanecer de pie durante un tiempo prolongado
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Hematomas sin causa aparente
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Zonas de piel fría alrededor de la rodilla
El tejido afectado suele notarse blando y nodular al tacto y, en ocasiones, se aprecia una transición palpable hacia la piel normal.
4. Diferenciación de otras distribuciones de grasa
Un lipedema en la rodilla debe distinguirse con claridad del sobrepeso, el linfedema o la lipohipertrofia. A diferencia del tejido adiposo común, el lipedema persiste a pesar del déficit calórico. La retención de líquidos, como la que aparece en el linfedema, también puede diferenciarse mediante pruebas como el signo de Stemmer.
Un médico especialista con experiencia puede establecer una primera orientación diagnóstica con rapidez a partir de la exploración palpatoria y la anamnesis.
5. Dolor en la rodilla por lipedema: ¿por qué?
El dolor se origina por la irritación inflamatoria del tejido adiposo alterado, así como por la presión sobre las estructuras circundantes. Las molestias se manifiestan especialmente en movimiento o bajo esfuerzo:
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Subir escaleras resulta difícil
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Las rodillas se notan «rígidas» o bloqueadas
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La presión sobre la cara interna de la rodilla resulta molesta
Esta sintomatología dolorosa no es un signo de «imaginación», sino un indicio claro de la sobrecarga progresiva causada por el tejido patológico.
6. Opciones de tratamiento conservador
En las fases iniciales, la progresión puede ralentizarse mediante métodos conservadores:
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Medias o vendajes de compresión
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Drenaje linfático manual
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Terapia de movimiento centrada en actividades que protejan las articulaciones
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Alimentación antiinflamatoria
Si bien estas medidas no logran la regresión del lipedema, sí alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida.
7. La liposucción como solución duradera
En el lipedema avanzado de la zona de la rodilla, la liposucción es actualmente la única terapia eficaz que muestra resultados duraderos. En ella se elimina de forma selectiva el tejido patológico, en particular en la cara interna de la rodilla, donde muchas personas afectadas presentan una mayor limitación.
Una ventaja: gracias a técnicas modernas como la PAL (Power Assisted Liposuction) y la WAL (liposucción asistida por chorro de agua), la intervención resulta especialmente cuidadosa. No solo reduce el volumen, sino también, de forma notable, la intensidad del dolor. Una fase de recuperación posterior con compresión es esencial para el resultado.
8. ¿Cuándo conviene actuar?
Cuanto antes se detecte un lipedema, mejor podrá tratarse. Si notas con regularidad sensación de presión, tensión o dolor alrededor de la rodilla, conviene pedir cita en una consulta especializada. Precisamente en la zona de la cara interna de la rodilla, el riesgo de limitaciones de movimiento es elevado: una intervención temprana protege frente a complicaciones posteriores.
En Bonitas combinamos la precisión médica con una comprensión clara de la realidad cotidiana de nuestras pacientes. Nuestra experiencia en el ámbito del lipedema en las piernas permite un diagnóstico fundamentado y una terapia dirigida, desde los enfoques conservadores hasta la liposucción profesional en el lipedema.
9. Preguntas frecuentes sobre el lipedema en la rodilla
¿Cómo puedo eliminar la grasa de mi rodilla si tengo lipedema?
La grasa del lipedema no puede reducirse mediante dietas ni deporte, ya que se trata de tejido adiposo alterado de forma patológica. Para eliminar de manera duradera el exceso de grasa en la zona de la rodilla es necesaria una liposucción. Resulta especialmente eficaz la Power Assisted Liposuction (PAL), en la que el tejido se desprende mecánicamente y se extrae de forma cuidadosa. Este método está especialmente indicado para acúmulos de grasa persistentes, como los de la zona de la rodilla.
¿El lipedema produce dolor de rodilla?
Sí, muchas personas afectadas refieren dolor en la zona de las rodillas. Se origina por la presión que ejercen el aumento de tejido adiposo y el «líquido» sobre los nervios y las estructuras circundantes. Con frecuencia, el dolor aparece al permanecer de pie o caminar durante un tiempo prolongado, acompañado de sensación de tensión y mayor sensibilidad a la presión, especialmente en la cara interna de las rodillas.
¿Qué aspecto tiene un lipedema en la rodilla?
Un lipedema en la rodilla se manifiesta como una hinchazón desproporcionada alrededor de la articulación, por lo general simétrica en ambos lados. Es característico el acúmulo de grasa en la cara interna de la rodilla, a menudo combinado con una delimitación marcada respecto al resto de la pierna. La piel puede notarse blanda o nodular y, con frecuencia, aparecen hematomas sin motivo aparente.
¿Cómo sé si tengo un lipedema en la rodilla?
Los signos característicos de un lipedema son las hinchazones simétricas en piernas o brazos, el dolor a la presión y al tacto, así como la tendencia a presentar hematomas. En el lipedema de la rodilla se añaden, además, sensación de tensión al flexionar, dolor tras el esfuerzo y pliegues de grasa visibles en la cara interna. El diagnóstico preciso lo establece un médico especialista con experiencia en lipedema.
Revisado y redactado médicamente por:
Alejandro Martí – Facharzt für Plastische und Ästhetische Chirurgie (DE & ES)
Última revisión: abril de 2026
Bibliografía y fuentes científicas
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